La trazabilidad es un elemento fundamental en la industria del cerdo ibérico, ya que permite garantizar el origen, la calidad y el cumplimiento de normativas que protegen tanto a los productores como a los consumidores. A través de distintos sistemas de identificación y control, cada pieza de jamón ibérico o embutido puede ser rastreada desde la dehesa hasta el punto de venta.
Identificación y control desde el origen
El proceso de trazabilidad comienza en la dehesa, donde cada cerdo ibérico es registrado con un crotal identificativo o un microchip que permite conocer su linaje, fecha de nacimiento, sistema de alimentación y movimientos entre explotaciones. Este control se mantiene a lo largo de toda su vida, asegurando que los estándares de la Norma de Calidad del Ibérico sean respetados.
Etiquetado de las piezas: bridas de colores
Para diferenciar los distintos tipos de productos del cerdo ibérico, cada pieza se etiqueta con una brida de color, establecida por la normativa oficial:
- Negra: Jamón ibérico de bellota 100% ibérico.
- Roja: Jamón ibérico de bellota (75% o 50% raza ibérica).
- Verde: Jamón ibérico de cebo de campo.
- Blanca: Jamón ibérico de cebo.
Este sistema de identificación también se aplica a otras piezas derivadas del cerdo ibérico, garantizando que el consumidor pueda distinguir con facilidad la procedencia y calidad de cada producto.
Código QR y rastreo digital
Las innovaciones tecnológicas han permitido incorporar códigos QR en el etiquetado, lo que facilita a los consumidores acceder a información detallada sobre el producto ibérico. Al escanear el código, es posible conocer datos como la ganaderÃa de origen, la alimentación del animal, el tiempo de curación y las certificaciones de calidad.
Además, los sistemas de rastreo digital utilizados por los productores y distribuidores permiten llevar un control exhaustivo de cada pieza, evitando fraudes y garantizando que los productos ibéricos lleguen al mercado cumpliendo con todos los estándares sanitarios y comerciales.
Beneficios de la trazabilidad para el consumidor
El sistema de trazabilidad aporta numerosas ventajas, entre ellas:
- Confianza y seguridad alimentaria, asegurando que el producto ibérico cumple con la normativa.
- Transparencia, al ofrecer información detallada y verificable sobre el origen.
- Protección contra fraudes, evitando etiquetados engañosos y garantizando la autenticidad del cerdo ibérico.
- Calidad certificada, asegurando que cada pieza de cerdo ibérico respeta los procesos tradicionales y los tiempos de curación adecuados.
Gracias a estos controles, el consumidor puede adquirir cerdo ibérico con la certeza de que está comprando un producto de calidad, con un origen garantizado y un proceso de elaboración completamente regulado. La trazabilidad no solo protege al sector, sino que también refuerza el valor del cerdo ibérico como un referente de la gastronomÃa española.